sábado, 28 de agosto de 2010

Yyyyyyy....

Acá no hay nada más que decir.

Por fin, esta historia se terminó.

Este blog no va a desaparecer porque es parte de mi historia.

Este proceso me cambió la vida. Y como tal, lo miro llena de amor, y con toda la intención de no olvidar.

Pero ahora, a otra cosa mariposa. Vida nueva, blog nuevo.

Gracias

lunes, 23 de agosto de 2010

Me reí tanto, que cuando me quise dar cuenta, me había sanado el corazón.

martes, 17 de agosto de 2010

Días

Como hoy.

Que te sentís para la mierda. Que la ansiedad te gana más que nunca. Que hacés exactamente todo lo que no tenés que hacer. Que no te concentrás.

Que pensás en todo lo que no fue. Y pensás que qué rara es esta sensación de en realidad estar aferrada a la inercia de tener a quién darle tu amor y lo que sos y que te quiera (porque te das cuenta que sos muy querendona, que necesitás querer y que te quieran).

Y pensás que qué jodido todo y qué jodida estás, pero seguís en loop en el mismo lugar, pensando en lo que sabés que no te sirve y ya no vale la pena.

Y te sentís sitiada en tu propia ciudad, en tu propia comunidad virtual, simbólica y literalmente. Y te sentís agobiada, porque los filtros se hacen cada vez más permeables y la info que no tenés ganas ni fuerzas para ver se cuela como agua por techo de junco.

Y todavía te falta toda una semana.

Pero bueno, también estos días son los que te sirven para darte cuenta que ya creciste un poco más: esas ganas de irte (a otro país, volverte al tuyo), ya no son más que un trasfondo de evasión, y este escozor, ni más ni menos que el síntoma de que te estás despegando por fin de lo que te tenés que despegar.

Está bueno darte cuenta que tu nivel de resiliencia sube de manera proporcional a la caída de tu nivel de vulnerabilidad y volatibilidad: ya pocas cosas te hacen tirar la toalla, y queda más claro que lo que viene va a ser mejor, y no por ley de vida, si no porque tu capacidad de elección se perfecciona.




(igual, no dejar de ser un día de mierda, y él, un flor de pelotudo)

martes, 3 de agosto de 2010

Descubrimos

- El sexo es una droga de diseño inventada por dios.


- Hoy creemos en dios.


- Es una droga muy efectiva.


- Sus principales componentes son químicos.


- La química no necesariamente se basa en reacciones inmediatas. El chispazo a veces tarda un poco en saltar. Y a veces mientras más tarda más rico al final.



- Tenemos un bultito en el seno derecho. Importante. Miedo un poquito pero con calma, la semana que viene vemos a ginecóloga.

Más que el miedo de lo que pueda ser (es increible lo confiada que puede ser la gente en el destino que intuye para sí) le tenemos pánico a la biopsia.

jueves, 29 de julio de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

El tiempo pasa...

¿Querés ser mi novia?

Aw.

Silencio.

Ternura infinita. Me lo como a besos. Me río. Lo miro.

"¿Es en serio'"

"Pues si me dices que sí, sí. Si me dices que no, no y ya"


Silencio. Miradas. Mimos.


"Pues piénsatelo y me dices... y bueno, si quieres salimos un rato y vemos..."

"Sí, me gusta la idea."





Ganas subterráneas, subconscientes, por un momento, de decirle que sí.

Pero ya no somos la misma. Tenemos la piel más curtida. Vamos más despacio. Nos gusta estar solas.

Y, no nos hagamos: estamos en duelo aún.



La diferencia de edad siempre por algún lado se nota.

miércoles, 21 de julio de 2010

Fucking butterflies

Navegamos aguas tiburonadas otras vez.

Pero esta vez, ya no somos mojarritas.

Igual todavía no sabemos cómo nos sentimos eh... raro... somos comos una sirena que va tanteando de a poco la orilla de un mar mil veces surcado.

Aprendé a nadar mariposa de una vez, nena.

viernes, 16 de julio de 2010

Horrible

Antenoche soñé que mi papá me traicionaba y luego me hacía/dejaba, no me quedó claro, maltratar y matar.

Fue horrible. Pero muy. Me desperté con una especie de sorpresa triste y angustiada, y con una gran sensación de verdad. Inexplicable.

Yo no veo a mi papá hace mucho tiempo, ponele unos 6 años. Quizás más. Es un pobre hombre. Experto en la violencia física y psicológica, mentiroso, torturador. Pero es un pobre tipo en el fondo. Sufre muchísimo por su propia naturaleza, la culpa lo acosa, lo persigue. Y necesita desesperadamente amor, pero no puede recibirlo porque sentirse vulnerable lo vuelve loco.

Ante ese panorama yo salí... difícil. El miedo, la amenaza, la mentira, la manipulación, me hace reaccionar mal, muy mal. Me salta la ficha. No lo entiendo, no lo quise entender nunca ni nunca querré, porque un poco entenderlo para mí es justificarlo. Y eso no se vale. No tiene justificación, en nadie, porque en el fondo probablemente lo que no puede tener justificación es lo que mi viejo hizo.

Hace un par de años tomé conciencia de que está pisando los 70. Está grande, tiene diabetes. Puede que le quede poco tiempo. Y pensé que quizá es hora de volver a verlo, acerarme a él, darnos un poco de paz a los dos, resolverlo, porque no hace falta explicar la obvia verdad de cómo un viejo te marca y marca la manera en que te relacionás con los hombres.

Por lo menos hasta que tomás conciencia.

Entonces, pienso que quizá es hora de ir a verlo. De escucharlo, perdonarlo y dejarlo ir internamente. Ya entendí que en realidad "con él" no tengo que solucionar nada, en términos de que él tenga que ser partícipe en el proceso. No puede, y sería hacerlo sufrir más, y la verdad eso de torturar al torturador y ojo or ojo y venganza y que pague no es lo mío. No me lo permito. No pienso repetir la historia.
Lo que yo tengo que solucionar con él es interno, y pasa más por verlo y decirle que lo quiero y siempre lo voy a querer. más allá de todo. Que está todo bien.

Y no sólo por el tema de la relación por los hombres. Eso es, en este momento. Algo down the line. Es más bien porque voy a tener un hijo o una hija algún día, y quiero tener la posiblidad de criarlo desde otro lugar y transmitirle otras posibilidades, otro panorama del mundo, un espejo más sano, amoroso y positivo en el que reflejarse.

Pero me da mucho miedo. Sé que me lo voy a encontrar viejo, disminuido, sólo, en desventaja, y eso me parte el corazón. Quizá porque pienso que es lo único que tenía. No sé. Lo que daría por verlo bien.

Y ahora este sueño.

Probablemente me está diciendo lo que ya sé. Que no deje de acercarme. Con cuidado, con conciencia, atenta a lo que ya sé que puedo esperar, aceptando esa realidad. Pero que lo haga.

En fin.

Veremos.

martes, 13 de julio de 2010

Bué...

...y entramos en la fase Bitch come hombres: los tenés a tus piés, te dan un poco de hueva (porque me cae que están remennnnsos los cabrones), los tratás medio mal y disfrutás poniéndolos loquitos.

Pero ojo: me siguen encantando, y como en el fondo soy demasiado buena tampoco los maltrato tanto. Sho me dejo querer, y me divierto en el interín.

Vamos mejorando. Pronto este blog dejará de tratar sobre hombres y boludeces románticas y comenzará a ponerse más interesante. Eso digo yo, claro.

jueves, 8 de julio de 2010

martes, 6 de julio de 2010

Un detalle

Me acabo de dar cuenta que mi mail estaba mal después de meses.

Si por casualidad escribiste y no te contesté, disculpame, no fue intencional.

Corregido el error.

Besos!!

Boundaries testing... 1, 2, 3...

Anoche lo escuché.

En FB, uno de los tantos amigos en común que tenemos posteó su Ustream: estaba al aire en ese momento. Fue automático.

...o bueno, no tanto: yo, a mí misma, me pongo barreras físicas. Cuando estoy por hacer algo que mi intuición sabe me hará daño, por ejemplo (que yo en el fondo sé que me hará daño), mi cuerpo se activa, de una manera que si fuera un robot habrían lucecitas y alarmas por todos lados. Es muy efímero, por lo que me resulta fácil engañarme y pasar el aviso por alto: un pequeñísimo retorcijón, como si me dieran una pequeña puñetada en la boca del estómago; los hombros que se fruncen, como si alguien los estrujara por una milésima de segundo; un rayo que recorre mi columna y se instala por una cantidad de tiempo tan pequeña que podría resultar imperceptible incluso para mí, en mi coxis, y genera una sensación entre punzante y placentera, como exitante.

Pero el tema es que este aviso no necesariamente me previene de algo negativo. Generalmente me previene también de algo fuerte, cardíado, conmovedor o grande, muy grande. Los momentos cruciales de mi vida, para bien y para mal, estuvieron marcados por alguna de estas sensaciones, o las tres, desde que tengo memoria.

Así que todavía no he aprendido a discernir cuándo tengo que dar el paso y cuándo tengo que salir trinando.

Pero bueno, tan mal no me va. Hasta ahora he sobrevivido, y me la he pasado bastante bien mientras tanto, aún cuando la cosa pasa de gris a black-hole (scary black hole) negro. Quizás por eso no termino de aprender a diferenciar la naturaleza de estos avisos, y me permito ciertas necedades. Además, si no probáramos y estiráramos nuestros propios límites, ¿cómo haríamos para dar el salto?

Total que hice click sobre la dichosita dirección de Ustream.

El tiene un programa de radio. Transmite un par de veces a la semana (honestamente no lo sé), en vivo creo. Mis recuerdos en general de su programa son buenos: nuestros universos musicales son parecidos, y su iPod y biblioteca musical me prodigaron buenos momentos.

Y en efecto, muy buena música. Y esa voz, entre ronquita, cachonda y chisposita que me encantaba, sobre todo cuando me susurraba cochinadas al oído mientras me hacía el amor.

Y nada mal. Nada mal. Interesante, de hecho.

Me sorprendió descubrirme escuchándolo contenta y entretenida, sin desconcentrarme de lo que estaba haciendo ni sentirma mal, angustiada, con dolor de panza o extremadamente melancólica y triste.

Me sorprendió muchísimo escucharme a mí misma comentando divertidísima (hablo mucho sola, sobre todo dialogo con las cosas) los posts que aparecían en el chat de la página: todos de chicas, y varios de ellos totalmente intencionados: un "ayyyy chiquitito!!!!" seguido de risas fue lo que se me escapó cuando veo que, seguido de comentario de nueva/vieja reyna (que lo adora, busca e idolatra permanentemente, lo cual lo convierte en la mujer perfecta del momento) aparece comentario de escucha/futura fan tira calzón y acto seguido aparece mensaje/reclamo de amiga y acto seguido aparece reclamo de presencia y atención de nueva/vieja reyna.

Me dió gracia. Me dió ternura. Eso me pasó. Eso. A mí. Que moría de amor por él, que los últimos años de mi vida los pasé enferma de celos presa de su inseguridad y permanente necesidad de reafirmarse a través de eventos como este, como mínimo y ligerísimo ejemplo.

A mí, que lo dejé justamente porque esta harta de ser una cornuda permanente, real y simbólica, y no tener paz, pero que quedé hecha una piltrafita que no podía hacer otra cosa que pensar en él y sufrir como condenada pensando que en efecto, lo que hizo automáticamente fue correr a los brazos de nueva/vieja reyna sin inmutarse y sin el menor recato, sin siquiera intentar hacer como que intentaba recuperarme o hacer que lo nuestro funcionara.

A mí, que estaba a punto de casarme con él y convertirlo en el padre de mis hijos hasta hace sólo 3 meses, y cuando por fin logré dejarlo me desgarré toda por dentro y no podía pensar en otra cosa.

A mí, que bajé 5 kilos porque no podía comer de lo arrugado que tenía el corazón y todo mi interior.

Séeee... a mí, después de todo ese drama.

Me dió gracia. Me dió ternura. Y me dió... cosita. Miré para atrás y todo tomó tanta perspectiva. Y... lo diré, a riesgo de sonar ardida: me dió penita. Por él, ya no por mí.

No me voy a explayar, lo demás es mío y es privado incluso para este espacio. Y no necesito decirlo, ni decírmelo a mí misma, está claro.

Lo que sí puedo decir: new boundary broken. Otro peso que se cae, otra venda de la momia que se deshace en el aire. También puedo decir: I'm back, y esta vez sí aprendí. Quizá por eso bizcochito al acecho no me quita el sueño, y rebotó como pelotita de hule cuando me llamó el sábado para "ir a cenar" aún sabiendo que era noche de bienvenida a amiga recién llegada de Europa y futura a casarse, y otra de las más queridas llegaba expresamente para tal evento a quedarse en mi casa: ¿qué querías que hiciera, man, que la dejara sola en casa y me fuera con vos? ¿que me fuera a tu casa toda la noche mientras mis amigas se festejaban solas? estarás muy bizcocho, papi, pero there's more to life, get it? ah, men...

Bizcochito al acecho reaparecerá eventualmente. Él, el infame, el innombrable, seguirá viviendo en su mundo de caramelo. Y la vida seguirá, con todo lo bueno y lo malo, pero tan llena de sí misma.

Y yo... yo sonrío, y siento mariposas en la panza porque estoy enamoradísima de la vida misma y de mí, esta vieja/nueva (paradojas de la vida) yo que voy re-descubriendo.

1, 2, 3... probando... neeext!!!

domingo, 30 de mayo de 2010

Hay que ser realistas

Le cambié el nombre al blog porque si lo lees de corrido, este es el blog de una mina que lleva años enredadísima en una relación que la hace mierda y, con más o menos variaciones, es de eso de lo que habla, directa o indirectamente.

En honor a la verdad, hay que reconocer que es una crónica de idas y venidas y procesos de duelo inacabados (quizás nunca realmente empezados) de alguien profunda y quizá osbesivamente enamorada.

Así que para qué me hago, esta soy yo ahora, esta he sido yo en los últimos años, por más que me enoje y me enferme a mí misma ahora que me doy cuenta.

Así que a empezar lo que se termina. Este duelo empezó, y va a acabar, porque todo lo que implica el proceso es lo más importante que me ha pasado hasta ahora.

Así que sí. Si entran a este blog lo único que van a leer es las reflexiones sobre el desamor de una mina hecha mierda por el mismo.

He dicho. Sobre aviso no hay reclamo.

De patologías encontradas...

Pleno duelo. O intento de.

Cuando sabés que estás sentada sobre la posibilidad de volver a empezar, but not as in when you know "you're sitting on the winning lottery ticket", porque sabés que ese volver a empezar es el que podría acabar con lo poquito que te queda de vos misma y de vida, te podés volver loca luchando contra vos misma.

Cuando te das cuenta que perdiste toda individualidad, seguridad, autonomía, libertad, posesión de vos misma y, sobre todo, capacidad de relacionarte con el mundo, te podés volver loca de enojo con vos misma, de hipersensibilidad e impotencia.

Porque lo peor de todo es que no sabés por dónde empezar a construir otra vez, te sentís tan débil, tan incapaz, tan vacía, tan pobre.

Y ese not exactly winning lottery ticket ahí, titilando con la posibilidad de darte un piso, una pared en la que apoyarte, una espalda en la que recostarte, un abrazo que te sostenga.

Pero ese es un piso de arenas movedizas, esa una pared de tergopol, aquella una espalda menguante, aquél un abrazo indeciso. Y sabés. Sabés: no podés volver ahí.

Pero sobre todo cuando te das cuenta que tu not at all fucking winning lottery ticket sigue ahí, titilando, pero incapaz de hacer nada más, acostumbrado a esperar a que lo recojas para después, cuando resulte perdedor (a pesar de prometerte que esta vez sería un ganador, porque quería ser un ganador, porque quería todo eso) te mire, y te diga "el problema es tuyo, yo siempre fui un perdedor, pero vos no lo querés ver", sin entender que no se trata ni siquiera de ganar... que con jugársela alcanza...

Eso te puede volver loca de incredulidad, de dolor... y de lucidez... pero el fucking dolor que tiene la capacidad de teñirlo todo y torturarte hasta en sueños.

Sólo queda un mantra: "pasará... pasará, vendrán cosas nuevas, vendrá más vida"... y mirarse al espejo hasta que duelan los ojos y una se deforma... quién sabe, quizá así puedas recuperar la forma original, y volver a empezar.

martes, 1 de diciembre de 2009

En la acera de enfrente la ventana muestra una casa ansionsa, que exhibe, llena de orgullo, su elaborado acicalamiento navideño.

Es el primer día del último mes del año, y Papá Noel se cuela en todas las casas, militantes de la navidad o no, colgado de la brisa invernal.

Ruido, gente abrigada, con bolsas, con las manos vacías, con portafolios, caminando, en auto, sola, en grupo o en parejas, haciendo planes vacacionales, de cenas, de posadas, protestando porque el caos toma por asalto a la ciudad siempre que llega Diciembre.

Todo tipo de cosas que pasan allá afuera, la vida que se revuelve inquieta.

Acá adentro, en esta sala de duela antigua y quejumbrosa, una mujer ajena a todo piensa en el que está lejos y suele, a veces, por temporadas, ser su hombre.

Lo extraña, lo imagina, lo huele en la distancia. Su cabeza dispersa salta de la pantalla a la luna llena a las nubes a una que otra estrella que logró colarse entre el smog a la pared, y sólo puede concentrarse para recrearlo en el espacio vacío y recordar cuánto le gusta, cuánto lo desea, cuánto lo quiere a su lado.

Si lo ves por ahí decile que me dijo que besa el aire, ama la ausencia, y sufre la imposibilidad.

Pero que, ante todo y como siempre: es suya.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

BDay... de Birth Day o Black Day

Anoche llego a casa y me pongo a charlar con mi rommie desde la puerta de su estudio: estamos de estreno, entonces, aunque pegamos onda enseguida cuando nos conocimos y sabemos que está todo re bien e iremos entrando en confianza de a poco, aún estamos en la fase en que no nos sentamos a charlar mientras compartimos el desayuno o un tesito en el living. No, por ahora la dinámica es: yo llego, paso indefectiblemente por la puerta de su estudio donde el lee y escribe y trabaja sin parar en el tramo final de su tesis, le pregunto cómo va, me cuenta su día/días/semanas dependiendo de mi período de ausencia, y vamos derivando en temas varios, nos hacemos un par de chistes o comentarios divertidos/inteligentes/insightful (má'ndáaaaa...), es decir, socializamos, hacemos un poco eso que los gringos llaman bonding... aunque creo que para los gringos ese concepto es considerablemente más corny... o no, no sé, pero de algún lado saqué la idea.

Pero bueno, total que ayer llego y nos mandamos la charlita de rigor (una servidora siempre parada en el marco de la puerta de su estudio) y al final me cuenta que no había podido estar la noche anterior para recibir amiga (mía) proveniente de Guanajuato (yo llegaba en ese momento de uno de mis períodos de ausencia) porque había tenido una noche difícil: se había tenido que ir corriendo del seminario en la UNAM al sepelio de la mejor amiga de su novia, que había muerto.

Zas, a mí las noticias de muerte me pegan, mal, siempre, pero más que nada cuando se trata de gente joven... entonces empiezo a preguntarle, acongojada, qué edad tenía la chica en cuestión, qué le pasó... esperando que me dijera que la chica tenía cáncer, que le había dado una embolia, que la había atropellado, como mucho, un camión ponele, ya en plan trágico...

La chica en cuestión tenía 24 años. 24. Y murió el día de su cumpleaños, al finalizar su fiesta de cumpleaños. La mató su novio. A cuchillazos.

Dejate de joder. DEJATE DE JODER. Y no estamos hablando del barrio, de gente pobre, sin educación, con tendencia a la violencia. No estamos hablando del típico y socorrido crimen pasional. Estamos hablando de estudiantes universitarios, becarios, pensantes y futuros pensadores de profesión. Y estamos hablando del hijo de un diputado del PRD.

Sábado, fiesta de cumpleaños. El pibe sacado, berrinchudo, molesto. Empieza a despachar gente a las 3 de la mañana. A las 4 ya no hay nadie. Bueno, unos amigos de ella (de ellos, en común, no sé) que se quedan a dormir, eso acá es común, sobre todo entre gente joven que vive de una beca y no siempre tiene plata para llamar un taximex o servitaxi para que los vaya a buscar y los lleve a su casa, en la Del Valle con suerte, en el norte de la ciudad o Edomex generalmente.

Se van todos a dormir. El pibe asesina a la chica. Intenta suicidarse. Ahora la chica está muerta y enterrada y el pibe en el hospital. Todos esperando que se salve... para que cumpla su condena? ¿para poder cruzárselo en la calle y no dejar nunca de escupirle en la cara que es una asesino y que no merece caminar por esta tierra ni el respeto de sus habitantes? no sé.

La verdad no sé.

Me duele decirlo, pero he visto muchas veces a mucha gente de esta calaña o peor caminar por la calle, volver a los espacios por los que transitaba antes de su delito/daño/desliz, caminar entre quienes fueron testigos como si nada, como entre amigos, como la persona que era antes de hacer lo que hizo y sus verdaderos colores salieran a la luz.

Me duele decirlo, pero eso acá pasa mucho. En este país las gentes no se caracterizan por la toma de postura, la opinión, la acción y/o la denuncia.

Porque además, como el pibe es hijo de un diputado del PRD, se baraja la posibilidad (todos el mundo lo saben, porque todos lo dicen y se encargan de que los demás se enteren) de sacarlo impune de esto, de enterrar el "desliz", y que el pibe siga con su vida de siempre, como antes, como si nada.

Por cada día como este volvemos millones de años atrás, descendemos kilómetros en el espiral de la evolución, y nos volvemos más merecedores de los males, dolores e injusticias que nos aquejan.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

que está pasando loco???

Total que me enfermo y quedo tirada dos semanas. Pero no tirada de estuve unos días en cama. Tirada de el vértigo no me permite ponerme de pié, de vamos de mal en peor, de nadie sabe qué carcajos tenés hasta que por fin salta en los síntomas que empeoran brutalmente y en el resultado de los análisis que declaran una infección sistémica en la sangre, una infección en las vías urinarias, y anemia.

Y un tratamiento tan fuerte que, además de la semana que estuviste tirada en una cama, te tira otra semana porque tu cuerpo no tiene defensas y el antibiótico ataca con tutti, así que guardate otros 7 días sin salir, mareada, sin caminar mucho, moviéndote a velocidad tortuga, sin siquiera fuerzas para hablar y con la visión afectada, más chicata que nunca.

Pero la cabeza increible, la cabeza a mil, tanto que parece haberse chupado toda la energía que a tu cuerpo le falta... mucho tiempo, mucho que pensar, mucho que resolver, mucho de lo que darte cuenta... y el mantra permanente: no te olvides. No te olvides de esta sensación, no te olvides de esto que estás pesando y de lo que te hace sentir, no te olvides de esto de lo que te acabás de dar cuenta, no te olvides de todo lo que viste en estos días de pasividad, silencio y observación obligada. No seas tan pelotuda como para dejar que esto sea sólo el síntoma de la que la pasa tan mal que ve como una película toda su vida frente a sus ojos pero después se olvida de todo y vuelve a ser la misma despistada de siempre.

Grabate esto en el cuerpo, en la cabeza, en el corazón, en el ADN nena... porque si lográs capitalizar todo lo que aprendiste, tenés una buena parte del juego adelantada.

(tardías) Reflexiones de una concha dosmilosa intermitente, o de cómo un par ideas boludas te pueden llevar hasta el fondo

El post de WW, el kilombo que se armó, y la cadena de reflexiones que le siguió (las cuales estaban una más intersante que la otra) me dejaron pensando...

Yo era una dosmilosa intermitente, aunque siempre quise serlo permanentemente: siempre fui muy peluda. Al punto que mi vieja me llevó a depilarme por primera vez cuando tenía 11 años. Tengo una obsesión con no tener pelos que me lleva a sentir un placer inusitado cuando me depilan las piernas, las axilas, el abdomen... el bikini es otra cosa, dolerá como la primera vez hasta que muera creo yo, pero en este caso el placer viene después y hace que las estrellitas, las puteadas murmuradas y los gritos sofocados valgan la pena.

Pero volviendo al tema, no siempre podía estar tan dosmilosa como quería: cuando tenía plata para ir a la depiladora, no tenía tiempo; cuando tenía tiempo, no tenía plata... fue ahí cuando me dí cuenta.

Nena, si laburás como negra todo el día para vivir como querés, y parte de vivir como querés es estar como querés, y no podés ni siquiera ir a la depiladora cuando querés (que en mi caso va más allá de la presencia masculina en mi casa o en mi cama), una de dos: o te estás matando por nada, o necesitás organizar mejor la manera de gastar la plata que ganás.

Y claro, un poco de las dos. Me estaba dejando explotar por insegura, obse y miedosa, y mi administración era bastante... perfeccionable, digamos.

Lo más loco es que no sólo en el laburo: así con todo.

Si era fin de semana y por fin iba a tener tiempo, llegaba el maula, y por estar con el, no iba a la depiladora. Si me pedían que fuera a laburar el sábado, cuando había laburado toda la semana de 9 de la mañana a 12 de la noche, iba. Si una amiga se instalaba en casa o me arrastraba a pelotudear el fin de semana entero y nada más, lo hacía. Si me invitaban a cenar y fiestear en La Condesa y me quedaban los últimos pesos del mes, iba, y me lo gastaba todo.

Y no, no era una opción que hacía simplemente porque me daba fiaca o porque así decidía disfrutar mi tiempo y/o dinero.

Era por miedo: miedo a decir que no, miedo a que al decir que no (a todo, a lo que fuera) me fueran a dejar y cambiar por algo mejor, miedo a perder lo que tenía y quedarme sin nada...

Ah la miércoles... y después dicen que los blogs son una pérdida de tiempo...

Convalescencia reflexiva

Hay una serie de posts que hace rato quiero hacer y que esta triple enfermedad me ha dado tiempo de pensar y repensar... creo que esta noche es cuando... el guacho me sacó de la cama y ahora no me puedo dormir...

Malísimo, qué me hago: no me quiero dormir. En realidad me dió la excusa perfecta para darle a la tecla y agenciarme un ratito de soledad y paz...

lunes, 10 de agosto de 2009

Como que ando

necesitando amor.

Decisions. Desicions. Desicions.

Y mucho que hacer. Importante, pero en qué momento... y bueno, no sólo es un problema de falta de tiempo, también de ganas, qué me hago.

Unos mimos alentadores me vendrían muy bien ahora. La primera oleada de cambio y sacudón me encontró estoica, pero como que me cansé un poco.

Oh well, es medianoche, estoy limada, corregí trabajos todo el día y lo que falta parece eterno. Puede ser eso también.

Mañana será mejor.

lunes, 3 de agosto de 2009

Y me juí

a revoliar la chancleta nomás.

Llegué el viernes a la noche, tarde, para que nadie se enterara, y, sobre todo, para evitar encuentros indeseables (la cercanía del maula era extrema, y no es que le saque o le tenga miedo, el tema es que me da una hueva atroz cruzármelo y bancarme su show), desperté el sábado temprano, fresca como lechuga, descansada cual bella durmiente y me fui a comprar fruta fresca y cositas ricas para desayunar con L y E.

Partimos a Guanajuato, nos encontramos con J y su amigo JL, y tardesita de comida rica, lugar más que agradable, charla interesante y divertida, solcito, caminata y clausura, luego de la cual L y E partieron y J y yo nos fuimos a la Alhóndiga: Peter Greenaway.

Impresionante.

Unico.

Peter Greenaway.

Paradas casi al lado suyo, rodeadas de pantallas y un sonido impresionante, que parecía salir de adentro de mi cabeza de tan nítido y perfectamente sincronizado, acompañadas de sendos personajes masculinos tan interesantes como divertidos y galantes y caballeros (you will be missed).

Volviendo a Don PG. Buenísimo. La construcción de imagen y sonido, la estética, el lenguaje. Uf. ¿Vieron Brazil? Bueno, ¿vieron ese ambiente permanente de violencia brutal pero glamorosa, bizarra y absurdamente naturalizada, minimizada y disimulada, o velada, o invisibilizada? esto era un poco como el backstage de Brazil.

Fascinada.

Si tuviera la capacidad de fanatizarme con algo (no entiendo el concepto, no me sale), lo haría con este señor.

No dormí, y terminé volviendo a León con un amigo felízmente recuperado, joyously talking the pain out. Llegué a las 9 y media de la mañana. Como nueva.

Y next year will be so much better. Argentina país invitado. Si sigo acá me instalo las dos semanas.

Ahí vamos. Ahí vamos.

jueves, 30 de julio de 2009

Absurdo

De mis amigos más queridos, hoy, tres de ellos, con los que en este momento mejor me entiendo y más ganas tengo de estar, están en León, Guanajuato, ciudad del orto que sufrí y odié (aunque lo cierto es que con gente así, rebuscándotelas, podés convertir esa -si, mirá lo que te digo, León- pero también hasta la más chota en una ciudad linda, loca, divertida y hasta sexy).

Es increíblemente absurdo.

La otra está en Oaxaca, pero con Oaxaca todo bien.

martes, 28 de julio de 2009

¿Serán las hormonas? ¿será la soledad? ¿será la novedad?

En mi laburo nuevo hay un pibe que me encanta. Pero mal.

Anoche soñé con el, y (como debe ser en un sueño así) teníamos una química impresionante.

Es que es un bombón, y tiene todo lo que me gusta en un hombre generalmente, potenciado.

El tema, es que debe tener, mínimo, unos 8 años menos que que yo.

Ah bué, pasamos de 45 a menos de 25.

Al menos parece que la agujita del objetivo se va regulando...



Update: me acabo de enterar que el susodicho tiene 21 recién cumplidos. Demasiado para mí. Ya no puedo ni siquiera fantasear. ebué.

domingo, 26 de julio de 2009



Con qué gusto me fumaría un pucho.

La lluvia, el frío y estar al pedo me ponen así, melancólica y un poquito autodestructiva.

Aplicaremos mates calentitos y espumosos.

(bueno, en realidad no estoy tan al pedo, tengo kilos de laburo pendiente, pero mi cabeza se niega rotundamente en domingo)

sábado, 25 de julio de 2009

Y se me ocurre

que probablemente el hecho de que fuera una relación tan pobre, tan irreal, tan ficticia, sea lo que me deja más preocupada por lo que me queda entre manos que por él y su ausencia.

Qué loco.

Gettin' there

Anoche salir del laburo fue una odisea, luego de días de calor sin lluvia -o apenas- y cielo amagoso, exactamente a las 6:30, media horita passed el final oficial de mi jornada y momento en que pensaba en comenzar a prepararme para partir, se suelta.

Una lluvia de esas de me estaba aguantando las ganas y ahora sí, agárrense que ahí les voy.

No paraba, y qué buen ritmo, qué bárbaro: no paró de llover a cántaros por lo que calculo fue más de una hora.

Tipo 8 empezó a disminuir la cosa, y yo, ya sintiéndome medio presa, me dije ahora es cuando, patitas pa qué las quiero. Total que salgo, camino media cuadra bajo una llovizna más que agradable -salvo por los ríos en las veredas, poco convenientes para mis crocs- y zas, otra vez.

Así que comete 15 minutos abajo de un techito, apretujada entre los demás guarecidos, con un homeless al lado tuyo sentado en el piso, moneadísimo, lo más pancho, empapado y empapándose aún mas con los dichosos riítos. Y la verdad yo soy muy maricona para esas cosas, esas imágenes me parten en corazón, me duelen, me dan impotencia y me parecen injustas. Más que el apuro de llegar a casa -aunque había refrescado mucho los demás guarecidos me tapaban el chiflete y me protejían las patas empapadas- lo que me hizo rajar al primer asomo de disminución lluviosa fue el homeless. Porque a la escena agregale un hijoderemilputa que llega a darle más paco al tipo, y a decirle mil cosas que, o lo reputeás al tipo y te cagan a trompadas él y el homeless, o te vas.

Total que huyo y llego al metrobús, casi sin mojarme para mi sorpresa (la ventaja de la frondosidad de los árboles de San Angel), y llego a casa rapidísimo y sentadita (he tenido una suerte que hasta me da miedo salar contando que todos los microbuses me tocan vacíos y rapidísimos).

Y de repente, caminando de la parada a casa me doy cuenta.

No pensé en él en toda la semana. O bueno, si, pensé en él, pero es un pensar más como de revisión de lo que pasó: recuerdo cosas, situaciones, actitudes, escenas; fotografías que me están ayudando a reconstruir la historia y darme cuenta de mil cosas, siendo la más importante que, aunque me dolió y me duele y me seguirá doliendo que ya no esté conmigo, es lo mejor que me pudo pasar. Pero bueno, el tema cuando pienso en él así no lo pienso extrañándolo.

Pero ahora sí, lo extrañaba. Y ahí me doy cuenta: lo extraño los fines de semana.

Fines de semana como este, camino a casa, sola, cansada, con hambre, medio cagada de frío (me niego a llevar abrigo que no voy a usar en todo el día porque hace un calor bochornoso, y no voy a cargar un sueter que voy a usar media hora a la noche, prefiero cagarme de frío esa media hora y listo).

Un viernes, sin más que hacer, sin más que pensar, sin gente que conocer, sin convivencia, y sin plan de viernes porque tus amigas se cansaron de invitarte a todos lados para que nunca vayas, porque realmente no tenés ganas de salir y gastar plata al pedo para emborracharte, ligar, hablar boludeces, cogerte un pibe, olvidarte de todo por 3, 5, 7 horas.

Porque de lo que ralmente tenés ganas es de transitar el duelo y la tristeza y buscar la manera de asumir y procesar de la manera más sana que puedas.

Y claro, además de que te sentís un poco vieja y fuera de circulación y necesitás reencontrarte con vos.

Y claro, también porque durante años los fines de semana nunca estabas porque estabas con él, y tus demás amistades aprendieron a no contarte los fines de semana, y no van a volver a integrarte hasta que no reaparezcas. En fin.

Total que igual, a pesar de que sentía y pensaba todo eso mientras caminaba, me sentí bien. Me gustó estar sola, me gustó pensar que me había olvidado el celular y darme cuenta que como ya no estoy pendiente no le doy mucha bola. Me gustó sentirme dueña de mis tiempos, mi cuerpo, mis ideas y saber que sí, estoy transitando y aprendiendo a vivir con mis decisiones pero sobre todo, conmigo misma.

Y me encuentro en el camino un puestito de tamales que olía delicioso y me compro un oaxaqueño de mole que era una cosa tan rica, tan bien preparada, que parecía que adentro de la vaporera había una oaxaqueña amasándotelos en el momento y poniéndoles el mole que acababa de preparar con sus propias manos.

Y decido que sí, que esto de transitar con conciencia, alerta y decidida, pero a la vez dejando fluir, rocks. Así es y así será hasta que llegue la siguiente fase.

Y llego a mi casa y me pongo a buscar cines para cerrar la noche y mensaje del Negro: "mamá y hugo nos invitan al 1900, a las 22:30 ahí".

Ah bueno, sin cine pero con postre: unos profiteroles rellenos de helado de vainilla y bañados en chocolate amargo, con frutillas. Charla agradable, lugar lindo, buena vista, y a dormir.

Todo sigue, todo fluye.

miércoles, 22 de julio de 2009

Unas por otras

Bué. So long thursday night out with the girls. Ari decidió de último momento que se va a Oaxaca (ahhh... Oaxaca... tiene ese efecto en la gente... si yo pudiera también lo haría) y Jess preferirá que sea el jueves que viene.

Una pena, porque están de la cabeza y nos divertimos mucho juntas. Me pierdo una buena noche, que ya me viene haciendo falta.

Por otro lado me salvo de encontrármelo a él, el quetejedi, el innombrable, el patán, el malhombre (me contó un pajarito que andará por acá el finde), y de que me amargara la noche con alguna payasada de las que tan bien le salen.

Todo pasa por algo.

lunes, 20 de julio de 2009

Igual

hay logros, eh? hay equipo. y a pesar de la falta de jugadores, puede llegar a ser bastante funcional.

Es un hecho

estoy loca. y me siento muy anormal. imagino que lo último es común. pero lo primero, no hay duda.

miércoles, 1 de julio de 2009

Vos

Parece que te venís nomás.

Solito y tirotero.

Sólo una cosa: dame amor, sonreíme como entonces, haceme sentir ese calorcito en la panza, mirame con tus ojos gatunos y tirame algún chamullo de esos tuyos, únicos.

Uf, dejame comerte la boca a besos, hasta que se te hinche y se te ponga colorada. Que te ponés tan lindo así.*

Qué bello Abril.


*dejame mimarte, susurrarte cosas lindas, recordarte que me encantás, acariciarte la espalda, verte dormir.

viernes, 19 de junio de 2009

Estoy harta de la gente de mierda.

Estoy harta de meter la pata.

Estoy inconsolable.

Y la tristeza me pega mal. No es esa tristeza de "me tiré en la cama a llorar y llorar y no comí por tres días y me quería morir pero ya estoy mejor". Es una tristeza que llega, se instala profundísimo, en cada pedazo de mí, y se queda ahí mientras los días pasan.

Y funciono, hago lo que tengo que hacer, hasta te puedo hacer chistes, hacerte reir, mantener una conversación cualquiera, darte ánimos si estás triste, abrazarte y decirte que va a estar todo bien, que no te preocupes, y hasta puedo lograr que me creas y que te sientas mejor.

Pero yo sigo igual. A mí eso no me pasa. Podés venir y decirme lo que quieras y yo te escucho, y te doy la razón (¿por qué no ibas a tener razón?), pero nada, adentro no pasa nada, las palabras rebotan. Mi panza sigue igual de revuelta, mis ánimos bajos, mi fuerza mínima, y la vida sigue, a ratos sin sentido, a ratos con raptos de lucidez.

Y creo que por eso siempre me buscaba un paliativo, por que en el fondo sabía que un duelo para mí no es joda, así que mejor agarramos la siguiente liana. Pero ahora hay que hacerlo, no queda de otra, porque no hay liana que sirva, porque no hay ganas de liana ni de nada. Sólo ganas de transitar, y de llegar al fondo, aunque ahora parece que no hay, pero en algún momento va a aparecer, y hay que limpiarlo.

Uf. Qué días.

martes, 16 de junio de 2009

afuera relámpagos

y uno que otro trueno perdido después de la tormenta.

las tormentas eléctricas me gustan.

frondosas copas se agitan frescas frente a mi ventana: el olor de sus viejísimos troncos húmedos, de sus hojas recién lavadas, llega hasta acá.

el reflejo en el vidrio me dice que ya no seré la misma.

ésta, la nueva, llegó un poco de sopetón, y como que no se acostumbra a esta piel.

o esta piel no la quiere terminar de recibir.

y es que las llagas...

y la carne viva, carajo.

la carne viva.

lunes, 4 de mayo de 2009

Y si,

la verdad que ya estan tan colgados con este tema que hay que empezar a buscarle por el lado creativo... aunque sea que contribuya en algo che...




aaahhhh... a veces creo que si no viviera en México mi vida sería tan aburrida...

lunes, 27 de abril de 2009

Apocalipsis? now??

Leo noticias: leo epidemia, leo punto álgido, leo cuasi pandemia, leo que al parecer ahora "el panorama es alentador". Todo en tres días.

Me tiembla en la oficina. Me agarra por sorpresa, llamo a mi mamá, la siento asustada, lamento no poder abrazarla, le digo que la quiero, la tranquilizo.

Veo un documental sobre menonitas: historia que me atrapa, tiempos que me exasperan. Me hago la multitasking y no lo dejo de ver. —extraño los atardeceres en el río. Extraño los amaneceres que me encontraban en la calle comprando facturas de Mamuki—

Me peleo con quien no vale la pena pelearse por lo que no vale la pena discutir. Me dejo sacar de quicio por el pavoneo, por la estrechez, por la cobardía, por "la falta de clase".

Aprendo. A montones, a paladas. Aprendo en un mes lo que no aprendí en tres años: a escuchar, a discernir, a entender sin justificar, a retomar la calma, a no pelearme, a elegir, a diferenciar, a dejar ir, a decir que no.

Me recupero, me reencuentro con mi cuerpo, con mi cabeza, con mi quehacer.

Leo sobre un bebé que está por llegar y cuyo mundo no conozco más que de manera virtual pero me llena de emoción y visualizo mucha felicidad y cosas buenas para él, su mamá y su familia.

Veo a Rodin y a Dalí en el museo de Historia de León.

Conozco a Tomás.

Almuerzo en el Santo.

Voy a la oficina y me siento como en los últimos meses de 5to año: calentando silla, esperando que lleguen las vacaciones.

Planeo un viaje a Colombia.

Y así pasa el tiempo estos días, mientras espero para volver a empezar.

viernes, 27 de febrero de 2009

¿De qué se trata?

1. Cuando salgo con A. mi roomie —cosa que pasa seguido por que nos llevamos MUY bien— y nos ponemos a charlar con chicos y decimos que vivimos juntas, hay como un silencio, miradas que se cruzan inquisidoras, y alguien que, al fin se anima a preguntar: "...pero cómo? o sea, juntas? son pareja?" SIEMPRE.

2. Ayer, nos fuimos a tomar una cervecita y a ver flamenco a barcito condesero. A. guardó las llaves de su auto en mi cartera, y cuando nos íbamos me pregunta "vos tenés la llave ,no?", y mientras caminos hacia la salida escucho que un chico le dice a su amigo (estaban sentados en la barra por la que pasás para salir) "híjole, ya ves? te dije que eran lesbianas, chale".

3. Cuando me corté el pelo (antes lo tenía laaargo largo, y pensé que era hora de probar algo nuevo,y me encantó) cualquier cantidad de gente (pero cualquier cantidad eh? literal) empezó a hacerme comentarios tipo, ponele, estamos en una cena de thanksgiving y sale LA charla de los hombres y en algún momento me toca a mí y me preguntan "y vos? novia? novio?"

4. Antes de que me cortara al pelo, ponele de las tres veces por semana que salía a un bar con mis amigas, una volvía con el teléfono o la tarjeta de una chica... una de las cosas que me gusta de salir es la cantidad y diversidad de gente que conocés, entonces más de una vez empezaba a charlar con una chica que me terminaba preguntando si me gustaban los hombres y me decía "bueno, igual, te dejo mi teléfono, me encantaría tomarme un café con vos" ¿¿¿???? o llegaba una chica y me decía alguna guasada o algo muy tierno y sin más me dejaba su tarjeta en la mesa... que ojo eh? también me pasa con los chicos, no me quejo, no me va mal... aunque tampoco nos hagamos, ya sabemos que México es la tierra del ligue por excelencia... pero en fin, la cosa acá es que el tema es otro...



Yo no sé, de veras, qué tengo, qué transmito, qué se ve en mí. Raro. Digamos, no es que me quite el sueño, pero sí me sorprende y me saca de onda un poquito.

Sobre todo porque, si bien para mí la experimentación en el plano sexual no tiene límites de género y siempre, siempre pensé y defendí que el amor no es una cuestión de contornos, formas físicas, y género, nunca estuve con una chica. Y amo a los hombres, me encantan, me gustan, los disfruto.

Y creeme, no salgo a la calle a buscar chicas ni experiencias sexuales re locas. No sé, son situaciones poco comunes (al menos en mi vida) que, o se deciden y se construyen o se dan de una manera muy especial.

Y si me conocés en persona soy re tranqui y parezco mucho más convencional de lo que soy.

Y si bien mis amigas me dicen que no, que soy muy femenina, que para nada tengo un estilo masculinizado ni siquiera sutilmente, y que probablemente tiene que ver con una cuestión de que las muejeres fuertes son vistas de esa manera, no sé, no puedo dejar de preguntarme qué tendré que ver yo en todo esto.

Aunque también medio me pregunto si no tendrá que ver con que la gente ve mujeres juntas y, si no las ve producidas y ligando a diestra y siniestra, asume que son gays. No sé, es una punta que se me ocurre por ahí y creo que pude tener ver con este nueva perspectiva femenina en este nuevo entorno y bla bla bla bla. Ponele. Un poco como seguir soltera y sin hijos y sin prospecto a los casi 31 cuanto todo el mundo se casa y reproduce alrededor tuyo, o mínimo está de novio hace X años. Está todo bien, pero es raro, viste...

No sé, ideas sueltas. Pero sobre todo interrogantes.